¿Qué es una cura detox?
La idea es practicar una auténtica limpieza general y purificar el organismo para que sea más eficaz. Especialmente en cada cambio de estación, deberíamos aprovechar para limpiarnos por dentro. Como resultado del «saneamiento corporal», se pierde peso y se eliminan toxinas, un auténtico 2 en 1.
La dieta détox se fundamenta en un sencillo método: cargar el organismo de antioxidantes consumiendo frutas y verduras. Vamos a conseguir purificar la tez, clarificar el espíritu, fortalecer la memoria, mejorar la circulación, aumentar la energía y desarrollar las funciones vitales.
¿Qué se come en una dieta detox?
– Preferiblemente frutas y verduras cultivadas orgánicamente (que, al carecer de cualquier tipo de abono químico, supondrán menos sustancias tóxicas para el cuerpo) pero si no están a tu alcance, se permite el consumo de cualquier fruta y verdura.
– Se bebe mucha agua y zumos de frutas y vegetales. Esto es vital para purificar el organismo, ya que ayudan a limpiar los riñones y a eliminar los desechos.
-Totalmente prohibidas las proteínas animales (procedentes de carnes, huevo y lácteos). Las grasas de origen animal causan inflamación en los vasos sanguíneos, lo que disminuye la circulación y, por tanto, la cantidad de oxígeno a todo el organismo. Además, liberan muchos ácidos que el cuerpo necesita contrarrestar en detrimento de su propio calcio (lo que a su vez incrementa el riesgo de sufrir osteoporosis).
– Igualmente restringidos azúcares y harinas refinadas. Aumentan la glucosa en sangre y provocan desequilibrios hormonales, lo que deriva en estrés.
– Prohibido también cualquier alimento procesado y la comida basura, porque van cargados de grasas e ingredientes nada sanos que al cuerpo le cuesta eliminar.
– Nada de alcohol, cafeína o nicotina, clarísimos aliados de la deshidratación. Además son propensos a alterar la tensión.
Existen varias modalidades de dieta detox:
– Primera opción, cura de 3 semanas: Durante ese periodo de tiempo, se practica dieta a base de bebidas (infusiones o siropes de corteza de abedul, de saúco, de rabillos de cereza, té verde, etc) y de alimentos sólidos ricos en fibra, lo que estimula la actividad intestinal y facilita la evacuación rápida de los residuos naturales. Si no te ves tan fuerte como para aguantar casi un mes en modo detox, buenas noticias, existe la versión concentrada de la dieta.
– Segunda opción, el programa de fin de semana: si has cometido algunos excesos alimenticios, si duermes poco, estás estresada, cansada…recomponte con una cura de fin de semana. Es más estricta porque apenas ingieres alimentos sólidos, pero es también más corta. En general, se recomienda un semi-ayuno, bebiendo mucho (agua + miel o jalea real + limones, infusiones) y reduciendo el consumo de alimentos sólidos a verduras y frutas.
La ventaja de la cura de «finde» es que te obliga a descansar: está claro que si comes poco, tu energía decaerá. Tómatelo como un pequeño parón obligado y necesario para recargar pilas y dedícate a mimarte: masajitos, exfoliación de la piel, mascarillas diversas… El lunes estarás estupenda por dentro y por fuera.
Aunque no se trata del milagro de Lourdes, sí que es cierto que tras una cura detox, nos relajamos, nuestra piel está descansada y muy probablemente los niveles de toxinas en sangre se reducen drásticamente.
Te recomendamos, eso sí, que no te tomes a la ligera los efectos de una dieta curativa y que siempre consultes antes con un profesional que te asesore, para no sufrir consecuencias indeseadas si no controlas adecuadamente lo que ingieres. ¿Quieres conocer a nuestro equipo de especialistas en nutrición y pérdida de peso? Ven a Dorsia, la primera consulta es gratuita.




