La fórmula para una piel sana respeta tres sencillas variables, pilares de la salud tisular: hidratar, reparar y equilibrar.
Pero no hablamos solo de cuidado externo, se necesita alcanzar el equilibrio desde dentro, preservando la calidad de una dieta adecuada. Está claro que cuanto más saludable sea el menú, más positiva será la repercusión sobre el organismo (y en particular sobre la piel) que manifestará una clara mejoría.
No se trata de algo que suceda de la noche a la mañana, pero manteniendo una serie de buenos hábitos en el tiempo, comprobaremos que el estado de la piel mejora sensiblemente.
Algunos alimentos que favorecen la salud de la piel: arándanos, moras, fresas, ciruelas, alcachofas, judías y nueces (ricos en antioxidantes), salmón y semillas de lino (ricos en omega 3 y omega 6), cereales integrales, pavo, atún y nueces (ricos en selenio), té verde, quinoa (rica en lisina, un aminoácido importante para el crecimiento y reparación de tejidos).
¿Quieres una ayuda extra para lucir una piel sana y libre de manchas de cara al verano?
Clínicas Dorsia recomienda el Skin Prepare: un eficaz tratamiento antienvejecimiento cutáneo, especialmente ideado para mejorar flacidez de rostro y cuello, y eliminar las antiestéticas manchas.
Ideal para conseguir un rostro uniforme de cara a los días de buen tiempo, cuando liberamos nuestro rostro de artificios y maquillajes.
Precisamente fruto de la mala alimentación, además de otros hábitos nocivos como el tabaco, las horas de sol sin protección, etc…se generan los radicales libres que producen el daño y envejecimiento celular de los tejidos.
¿Cómo podemos frenar este proceso? Con antioxidantes como la vitamina C y el ácido ferúlico. Este último es un componente de origen vegetal, derivado del acido hidroxicinámico, que neutraliza la acción de los radicales libres en las membranas celulares y el ADN. Además de proteger la piel del daño producido por la radiación ultravioleta, protege la capa dérmica que contiene elastina y colágeno, y los capilares.
Asociado a la vitamina C, logra estabilizarla, potenciando así su acción antioxidante frente al fotoenvejecimiento. Controla además la actividad de la tirosinasa, aclarando pigmentaciones no deseadas, e inhibe la actividad de la elastasa, enzima encargada de la degradación de las fibras elásticas.
Tratamiento
Una vez realizado el diagnóstico médico, se planificarán 3 sesiones semanales de tratamiento antioxidante, a la que se le sumará una cuarta sesión, a las dos semanas de concluir el tratamiento.
Aunque es ideal para preparar el rostro de cara al buen tiempo, se puede realizar en cualquier época del año y resulta un tratamiento apto para todo tipo de pieles.


