Cuando el mercurio del termómetro empieza a subir y el calor hace acto de presencia, en el armario se arma una revolución. Las prendas oscuras se guardan en el rincón, allí donde guardas el vaquero de dos tallas menos, ese que siempre te está desafiando (Todas hemos comprado ropa más pequeña, pero en Dorsia te podemos ayudar a ganarle la batalla a esos jeans ). Las prendas que hay colgadas en él son más alegres, casi tanto como un desfile de Agatha Ruíz de la Prada, pero sin tanto corazón. Eliges cualquiera de estas prendas, y cuando te ves reflejada en el espejo, te gusta cómo te queda, pero ves el color de tu piel…Y te sientes como la novia cadáver, vamos estás pálida, pues hace siglos que no tomas el sol.
Tener vestidos bonitos y no ponértelos es casi un delito, así que, te enfundas el bikini y sales corriendo a la playa o la piscina. Buscas un hueco y extiendes la toalla. Empieza aquí tu operación bronceado californiano. Un buen libro y un mp3 a todo volumen, y en un par de horas… Tu piel se tiñe de color rojo gamba, pues con las prisas se te ha olvidado la crema solar.
Un despiste que además de manchar y arrugar la piel, puede desencadenar en enfermedades graves. Según un estudio dermatológico, realizado por una universidad norteamericana, el riesgo de padecer un cáncer de piel se duplica si una persona ha sufrido cinco o más quemaduras solares.
Erróneamente pensamos que si nos ponemos protector solar, nuestra piel no se va a broncear o va tardar más en hacerlo, pero eso no es cierto, pues existen nuevas formulas que estimulan la producción de melanina.
5 CONSEJOS PARA CONSEGUIR UN BRONCEADO CALIFORNIANO SIN DAÑAR LA PIEL
- Pantalla total no es equivalente a protección todo el día. Ponerse una crema una vez no es suficiente, hay que renovarla tantas veces como sea necesario. Es fácil, olvidarse, pero hay que hacer un pequeño esfuerzo para protegerla.
- Elige la crema según las características de tu piel: Jamás te pondrías un zapatos más pequeños, pues después de unas horas tendrías los pies destrozados. Pues con los protectores solares sucede algo parecido, antes de comprar hay que conocer nuestra piel (fototipo de la piel y el índice solar de la zona en la que estemos). Si tienes dudas sobre cual es más adecuado para ti, puedes preguntar al dermatólogo o al farmacéutico.
- Evita exponerte al sol durante las horas centrales del día (entre las 12h y las 17h). Estas de vacaciones y lo que menos te apetece es madrugar, pero si decides darte un baño de sol en las primeras durante las primera horas del día, además de protegerte del efecto nocivo del sol, podrás elegir el mejor sitio de la playa, ya sabes lo que dicen, a quien madruga…
- La hidratación es la clave: Aunque suena a tópico, o a consejo barato de revista femenina, la hidratación es la base para tener una piel perfecta. Una piel hidrata se broncea mejor y está más luminosa. Después del sol no olvides darle un aporte extra de hidratación.
- Alimentación: Algunos alimentos además de ser saludables y ayudarnos a mantener la línea, en verano es todo un reto, nos van ayudar a broncearnos. Los alimentos que debemos incluir son: pescados azules (atún, caballa y salmón) frutas cítricas(limón, naranja, fresa, kiwi…) aceites y lácteos.



2 Comentarios
Nos ha gustado mucho el post! Lo compartimos en nuestras redes sociales! 😉
Hola Verse:
¡Muchas gracias por compartir! Un saludo 🙂