Durante la pubertad todos hemos vivido en nuestras propias carnes, la traumática experiencia del acné. Esos granitos que aparecían en el peor momento y en el peor lugar. Era una pesadilla, y se necesitaban cantidades industriales de maquillaje para ocultar su presencia. Al cumplir los 18 años, además de poder disfrutar de la mayoría de edad y obtener la licencia para conducir, conseguiste acabar con la maldición del acné, pero ahora que has pasado la barrera de los 30, ese problemilla de acné que pensabas que había quedado atrás, en tu días de quinceañera, ha aparecido de nuevo.
Existen diversas teorías sobre el origen del acné tardío, aunque en muchas ocasiones este problema dermatológico, está ligado a factores hormonales (ciclos menstruales irregulares, aumento de vello y alopecia femenina) al estrés, la ansiedad y el tabaco (en fumadores la incidencia es del 50%).
No es un problema sólo de adolescentes, de hecho, el 30% de las mujeres mayores de 25 años padece acné y en el caso de los hombres, la estadística es un poco inferior, entre 5-7% lo padecen. Durante la adolescencia , aparece en la zona de la frente y la nariz; y en la edad adulta, aparece en la zona U del rostro, es decir, la zona peribucal, el cuello y en los ángulos mandibulares.
Existen casos, en que los que el acné aparece una vez se ha cumplido los 25 años, y personas que no habían tenido este problema con anterioridad. Son mujeres que tienen la piel mixta y aparece en las zonas de la cara que menos grasas.
En estos casos no es suficiente con un tratamiento convencional para el acné, hay que pensar que las necesidades de un piel de una chica que tiene menos de 20 años es totalmente diferente, a la de una mujer en la que, además de eliminar los granitos, intenta prevenir la aparición de las primeras arrugas.
Cuidados para la piel grasa y con acné
Tener una piel grasa no es una condena, y si sigues estas pautas conseguirás regular el exceso de grasa y sebo en el rostro:
1) La limpieza es importante, independiente del tipo piel que tengamos. Se debe limpiar el rostro a primera hora de la mañana y antes de ir a dormir, aunque no te hayas maquillado. Cada tipo de piel requiere unos productos específicos, hay que buscar texturas ligeras y sin jabón.
2) La hidratación es una de las bases para tener una piel perfecta. Para este tipo de piel hay que utilizar cremas con textura ligera(fluidos o geles).
3) El sol es su justa medida es bueno, pero que tengas la piel grasa no significa que no debes protegerla de sol. Existen lociones solares específicas para este tipo de piel.
4) Al igual que existen productos específicos para el cuidado de la piel grasa, hay maquillajes con texturas más fluidas y ligeras.
5) El maquillaje en este tipo de piel dura menos, pero eso no significa que no haya que limpiarla, siempre quedan restos y dormir con ellos obstruye los poros y hace que aparezcan más espinillas. Siempre, siempre hay que desmaquillar la piel.
Para acabar definitivamente con el problema, lo más aconsejable es acudir al especialista, para que nos diseñe el programa y nos indique los productos más adecuados para la piel. En la actualidad existe un amplio abanico de opciones, pero el tratamiento debe ser totalmente personalizado. En Dorsia te ayudamos a conseguir un piel de ensueño con nuestro programa Skin Quality.



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