La obesidad y el sobrepeso se ha convertido en la mayor epidemia del siglo XXI. Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud, (OMS) España ocupa el noveno lugar en el ranking de países europeos con problemas de obesidad (la cifra es más que significativa, pues hay 53 estados). Un 60% de los ciudadanos tiene graves problemas de sobrepeso y un 25 % padece obesidad. Una alimentación inadecuada y la falta de actividad física están detrás del incremento de estas cifras.
En nuestras clínicas hemos notado que cada vez son más las personas que se acercan para hacer consultas sobre con combatir estos problemas. Para ofrecer una mejor cobertura y atención hemos diseñado Minerva, la unidad de pérdida de peso, obesidad y nutrición.
Entre los tratamientos más demandados en la unidad Minerva, destaca el balón gástrico. El balón gástrico o intragastrico es un tratamiento que permite perder peso mediante un globo de silicona cuya capacidad oscila entre los 400 y los 900cc. Con este dispositivo se reduce la capacidad del estómago, y al tener menos apetito, el paciente logra saciarse antes, y por tanto, logra perder peso.
Esta técnica está indicada para personas que tienen un índice de masa corporal superior al que se recomienda para su altura y peso adecuado. En cifras, hablamos de un sobrepeso de entre 15 y 45 kilos.
Se utiliza en pacientes con problemas de obesidad y sobrepeso, que no han logrado perder peso con dieta y ejercicio. También en los casos en que se sufre una obesidad grave y se realiza como paso previo a la cirugía bariátrica, o en aquellos casos en los que se busca reducir el riesgo de complicaciones quirúrgicas en pacientes obesos que necesitan un intervención no baríatrica.
CÓMO CAMBIA LA VIDA DE LOS PACIENTES DEL BALÓN GÁSTRICO
Cuando el equipo médico introduce el balón no emplea anestesia general, pues se realiza con sedación. El balón se introduce deshincado, y después de un periodo de tiempo (entorno a los 6-7 meses, aunque es el médico quien determina el tiempo que requiere cada paciente) se deshincha, y se extrae.
El paciente durante todo el tiempo que lleva el dispositivo logra una importante pérdida de peso. En Minerva, el paciente no sólo logra bajar de peso, el objetivo es que adquiera unos hábitos saludables. Para aprender a transformar los hábitos nocivos va a contar con el apoyo de psicólogos y nutricionistas.
El exceso de peso tiene una estrecha relación con los problemas psicológicos. En nuestra sociedad existe cierto temor a acudir al psicólogo y al psiquiatra, y veces, es necesario recurrir a estos profesionales para descubrir el origen del problema. A través de sus terapias y consejos el paciente aprende a controlar mejor sus impulsos y deseos de comer.
Una incorrecta alimentación puede ser el origen del problema. El conocimiento de los buenos hábitos alimenticios es la tercera clave, pero para ello, es necesario que un nutricionista nos enseñe las pautas adecuadas.
Los pacientes que acuden a Minerva además de lograr su objetivo mejorar su calidad de vida.



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