De estudiante de filosofía y lectora empedernida a activista comprometida, fotógrafa y escritora. La guapa mexicana que cuando llegó a España por primera vez preparaba una tesis sobre el tiempo y la eternidad, desvela su lado más único. El punto de vista de una mujer comprometida con las causas sociales y madre de dos niños a los que adora que ha decidido comenzar a escribir, desatando su lado más literario y romántico. Un sueño que tenía pendiente de cumplir desde que empezó a redactar con tan solo 11 años.
Es un día gris en Valencia. Montamos el set para la sesión de fotos y Genoveva se prepara para unas cuantas horas de frío y viento en medio de una playa húmeda y casi desértica. Desde su llegada y hasta que pone un pie finalmente en el coche para emprender su vuelta a Madrid, todo el equipo asisté a una clase magistral de paciencia y saber estar con los imprevistos que suceden y el clima. Genoveva es una persona dulce, sorprendente y extremadamente bella; además de una profesional (también) delante de la cámara. A pesar de habernos puesto en aviso de que su profesión no es la de modelo. Nadie lo diría.
Tan sólo un mes antes del shooting con Clínicas Dorsia, Genoveva presentaba ante el público una de sus exposiciones de fotografía más especiales: una muestra de las imágenes que ha capturado durante sus muchos años de recorrido humanitario a lo largo del mundo. Tiene claro que la fotografía que realiza tiene como objetivo impresionar todo lo posible y de una forma especial. “Tengo cierta sensación de que el mensaje que envían esas personas que están tras el papel, crece y consigue llegar a más gente. Hace que sienta que su sufrimiento no es en vano si conseguimos cambiar en algo las cosas”.
“Quiero seguir haciendo fotografías por el mundo. Ahora más que nunca”
Genoveva no es nada nerviosa, es más, transmite una calma envidiable y su forma de hablar inspira tranquilidad. La fotografía se ha convertido en un vehículo de comunicación con el que hace llegar al primer mundo lo que está ocurriendo más allá de sus fronteras.
Es por eso que tiene claro que seguirá desarrollando esta faceta con ferviente intensidad. “Definitivamente quiero seguir haciéndolo. Ahora más que nunca. Antes la fotografía era para mí algo mío, ahora no. Es algo de todos. Es algo que representa la realidad a través de lo más profundo de mí, para dárselo a los demás. Todavía me queda explorar más mis profundidades, y buscar formas más especiales de contar cosas”, explica. Sobre los próximos viajes dónde le gustaría mostrar su realidad: “Es difícil decidir. Soy viajera y curiosa por naturaleza. No creo que nunca termine de viajar. Si pudiera, me gustaría ir a Jordania, a los campos de refugiados sirios y a Gaza o Cisjordania para conocer los campamentos de refugiados palestinos”, afirma con seguridad.
“Dedicarme a la literatura es más que un sueño, es lo que soy, lo que me define. No es tan importante si se publica o no, son las palabras. Yo no soy Genoveva sin las palabras”
El día transcurre entre cambios de look y la tregua que nos da el sol en algún momento del día. Las sandalias de plataforma suponen una dificultad añadida mientras el viento no deja de soplar. Aunque ella sigue sonriendo. Entre disparo y disparo hablamos sobre su libro, sobre cuándo nació la idea y los primeros momentos que recuerda escribiéndolo. “La idea de este libro en particular nació hace muchos años, en la India. Le conté esta historia a un par de amigos y siempre me insistieron en que la escribiera. Me hicieron varias ofertas, pero con Espasa tuve la seguridad de que quería hacerlo”, explica. Genoveva desea dedicarse a la literatura para siempre porque ha sido más que un sueño desde que era pequeña. “Es más que eso, es lo que soy, lo que me define. No es tan importante si se publica o no, son las palabras. Yo no soy Genoveva sin las palabras. Ahora tengo la posibilidad de verlas en un libro, armado, impreso, en las manos de otras personas”
El llanto de los elefantes, su primera novela, es la historia de Hellena Torner, una joven mexicana de padre español y madre alemana que vive una auténtica encrucijada tras mudarse a Madrid y casarse con un, a primera vista, impresionante marido que luego no lo será. La historia me resulta muy familiar por lo parecido con su vida. Ella lo deja claro. “Hay situaciones reales, aunque es un libro de ficción. Está inspirado en momentos históricos como el terremoto de México del 85, o los atentados en Mumbai del 96 y 98. También mis experiencias durante mi trabajo humanitario en Haití y en Calcuta, o mis paseos por el inframundo de Mumbai”.
Hablamos sobre muchas cosas a lo largo del día pero sobre solidaridad y sobre sus hijos suponen los momentos más intensos. Los mellizos, Luis y Amina cumplen catorce años en 2015 y son la debilidad de su madre, y su mejor momento siempre que los puede ver. “Poder estar más tiempo con ellos consiste en tener una agenda muy organizada, sobre todo para que el tiempo que me necesitan no se vea afectado prácticamente por nada. Los viajes los hago cuando ellos están en el colegio y cuando vienen a Madrid, trabajo lo normal y los fines de semana los dedico por completo a ellos”. Desde que eran pequeños les ha trasladado su pasión por el cine. Casanova siempre lo ha visto como una fuente de educación excepcional. “Un arte muy completo que ayuda a los niños a aprender estructura dramática, creación de imagen, comunicación…”
Como nueva embajadora solidaria de Clínicas Dorsia, Genoveva tiene mucho que aportar y es consciente de la importancia de ser conocida para llevar más lejos las reivindicaciones. “Las personas que tenemos una presencia en los medios tenemos que ser conscientes de que el mensaje que enviamos afecta a mucha gente y que tenemos la obligación de que ese mensaje sea uno que promueva la creación de un mundo más justo y compasivo”, explica. Y una forma de promover esa voluntad es hacer llegar a todos lo que ocurre en otros países. Por eso, Genoveva ha hecho un nuevo viaje recientemente a la India y allí ha vuelto al orfanato de niños discapacitados de las Misioneras de la Caridad donde estuvo trabajando hace ya algún tiempo. “Estar con ellos me hace encontrarle sentido a todo. Las personas son lo que me mueve a colaborar en estos proyectos. Cuando conviertes una historia en carne y hueso, la sientes de verdad, te das cuenta de que es real y puedes sufrir por los demás. Últimamente pienso mucho en eso. En la necesidad que tenemos las personas de humanizar. Sin esa humanización no hay transformación”, explica.
“Entiendo que el concepto Belleza Responsable de Clínicas Dorsia es un concepto que no sólo se refiere a la belleza exterior, también a la interior, puesto que algo no puede ser en realidad Bello si no responde también a las virtudes” GenovevaCasanova
También descubro en este rato a la Genoveva mujer. El estilo y secretos de alguien que es fuente de inspiración para muchas personas. Aunque puedo intuir que sus preferencias son casual porque va vestida con vaquero, camisa y bota, ella me confirma que su look diario es “cómodo, con camiseta, bailarinas y algún fular en el cuello”. Y continúa explicándome sobre los estilistas. “Cada vez me dejo menos asesorar por estilistas, a no ser que conozcan mi personalidad y mis gustos. Antes me dejaba convencer de cosas más arriesgadas de las que no estaba segura, pero al final acababa disfrazada. Ahora no”. La miro mientras me habla.
El perfil de su rostro es perfecto. Tiene una belleza serena incluso sin una gota de maquillaje. Me explica que no se realiza cuidados innovadores, simplemente busca tener un cuerpo sano gracias a una alimentación sin conservantes, ni hormonas, ni hervicidas. Todo lo más ecológico posible. Por supuesto, beber agua y practicar yoga también están dentro de su rutina saludable aunque sin otra intención que sentirse mejor consigo misma “Un cuerpo 10 nunca he tenido, eso mejor pregúntaselo a alguien como Nieves Álvarez, que sí que es espectacular”, me comenta. Su abuela es la persona que le viene en la cabeza cuando piensa en una mujer perfecta y, aunque reconoce que sí pasaría por un quirófano para mejorar alguna parte de su físico, dice que lo haría de una forma responsable.
«Entiendo que el concepto Belleza Responsable de Clínicas Dorsia es un concepto que no sólo se refiere a la belleza exterior, también a la interior, puesto que algo no puede ser en realidad Bello si no responde también a las Virtudes. Entre las virtudes están la caridad y la justicia, así que una persona para ser realmente Bella, necesariamente debe practicar la caridad y la justicia para con quienes la necesitan”.“A veces me preocupa lo que hablan sobre mí. Me da mucha pena, que haya gente tan llena de rabia que se queden atascados en juzgar a los demás sin buscar en su interior la paz que da la compasión”
Es una mujer conocida aunque rechaza el término “famosa” es su vocabulario. Se queda pensando cuando hablamos sobre lo que se habla de ella en prensa. Reconoce que a veces le preocupa y que le da mucha pena pensar en aquellos que realizan declaraciones malintencionadas sobre su persona. No entiende que haya gente “tan llena de rabia” que se dedique a juzgar a los demás “sin buscar en su interior la paz que da la compasión”.
Le doy un giro a la entrevista y le pregunto por los últimos cambios en su vida, por el momento dulce que está viviendo y sus recientes sueños cumplidos. “He realizado casi todos mis sueños. Las cosas en las que creía y que quería vivir y que sentía que tenía que hacer se están materializando. Mi fotografía dando la vuelta al mundo en galerías y museos de mucho prestigio, mis meses en India con las monjas de la Madre Teresa, mi primera novela… Veo el mundo de una manera tan distinta ahora, lo vivo de otra forma completamente diferente. Me siento plena, llena de ganas de hacer cosas otra vez”. Sin duda, su respuesta me hace confirmar mi idea de titular para el reportaje. Genoveva es única. Sin más adjetivos. Creo que no hay mejor embajadora solidaria para cualquier causa por la que se pueda luchar hoy. Le digo que espero verla de nuevo pronto y le doy las gracias. Gracias por dejarnos conocer a la verdadera Genoveva.



0 Comentarios