Teorías conspiratorias sobre las prótesis mamarias
El escándalo de las prótesis PIP de hace unos años ha hecho que muchas mujeres desconfíen de las prótesis mamarias; una posición totalmente infundada. En el post de hoy vamos a intentar desmontar todos los mitos sobre las prótesis mamarias y demostraros que los implantes mamarios que se utilizan hoy en día en las operaciones de aumento de pecho cumplen las máximas garantías de calidad.
Lo primero que hay de saber es que la fabricación de las prótesis mamarias, al igual que cualquier otro material que se coloca en el cuerpo, como son los marcapasos, siguen un largo proceso para garantizar la máxima calidad. Asimismo, desde lo ocurrido con las PIP, estos controles de calidad se han incrementado todavía más. Además, estos exhaustivos controles de seguridad han traído consigo la aparición de una nueva generación de implantes mamarios: los de gel ultra cohesivo de silicona, un compuesto mucho más resiste y natural al tacto y que, además, imposibilita cualquier tipo de fuga o derramamiento del contenido en caso de rotura.
Una vez que somos conscientes de los extensos controles de calidad por los que pasan los implantes desde el momento de su fabricación hasta que llegan a un quirófano, vamos a intentar desmontar todos los mitos sobre prótesis mamarias.
1. La silicona no es segura.
Totalmente mentira. La nueva generación de prótesis mamarias que son de gel ultra cohesivo de silicona son totalmente seguras. Es más, en caso de rotura, algo muy poco probable por su resistencia, la silicona no se desborda de la prótesis gracias a su alta cohesividad, favoreciendo la extracción en caso de una reintervención y minimizando al máximo las complicaciones.
2. Las prótesis anatómicas son mejores.
Mentira; no son mejores ni peores que las redondas. Cierto que las prótesis anatómicas son más nuevas y en muchos sitios se han vendido como las mejores, pero lo cierto es que serán mejores o peores dependiendo de la paciente a las que se las pongan. La elección de la prótesis dependerá de la anatomía de la paciente. Por regla general, suele quedar mejor una prótesis anatómica a mujeres con casi nada de pecho y que no tengan la mayor parte del volumen de la mama en la parte inferior.
3. Las prótesis deben cambiarse cada 10 años.
Este es un mito muy extendido sobre las prótesis mamarias, pero es totalmente falso. La nueva generación de prótesis mamarias son muy resistentes y no deben cambiarse cada 10 años ni mucho menos.
4. Los implantes aumentan las posibilidades de padecer cáncer.
Falso. Es totalmente falso que las mujeres operadas de aumento de pecho tengan más probabilidades de desarrollar un cáncer. Es más, como las mujeres que se someten a un aumento de senos suelen realizarse más controles y revisiones que las que no han pasado por quirófano, en caso de que llegasen a padecer un cáncer, se les detectaría antes y las probabilidades de superar la enfermedad son mayores, pero en ningún caso aumentan las posibilidades de tener cáncer de mama tras someterse a un aumento de pecho.
5. Las prótesis pueden explotar en un avión.
Si esto fiera verdad, habrían millones de mujeres en el mundo que no podrían subirse a un avión. Las prótesis de gel ultra cohesivo son muy resistentes y no se ven afectados por los cambios de presión atmosférica que existen cuando viajamos en avión.



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